Este fin de semana se ha celebrado por tercer año consecutivo el Encuentro Regional de Hermanos de Personas con Discapacidad Intelectual. Bajo el título “Cada persona, un proyecto de vida” se han reunido 200 hermanos de personas con discapacidad intelectual que quieren saber más sobre el futuro de su hermano. El encuentro se ha celebrado en el Hotel Foxá de la capital vallisoletana y el denominador común ha sido la reivindicación de oportunidades para las personas con discapacidad: más oportunidades para un empleo, más oportunidades para la formación (en temas de sexualidad, en métodos de comunicación alternativa…) más oportunidades de viviendas para que puedan tener una vida normalizada… En definitiva, más oportunidades para conseguir la plena inclusión de las personas con discapacidad intelectual.
La inauguración estuvo a cargo de Mercedes Sánchez, Secretaria de la FEAPS Castilla y León, y también hermana de una persona con discapacidad intelectual, quién ha hecho un repaso a la evolución que están viviendo las entidades de la discapacidad y la necesidad de que las familias (y los hermanos como un pilar fundamental) sigan participando activamente en las asociaciones, porque ellas son el motor y la seña de identidad de las entidades de FEAPS.
A lo largo de la Jornada, eminentemente participativa, ha habido cinco espacios para que los hermanos profundizasen en los temas que más les preocupan y que conozcan, de mano de especialistas, la realidad del empleo y cómo se puede avanzar en la integración laboral. El envejecimiento, una realidad que preocupa, al ser un colectivo que envejece de forma prematura. La comunicación alternativa como herramienta vital para comunicarse con aquellas personas que tengan más problemas, pues la falta de comunicación provoca frustración en el individuo y, en consecuencia problemas de conducta. La vivienda y las diferentes modalidades que existen para las personas con discapacidad intelectual y, finalmente, pero no menos relevante, se abordó el tema de la afectividad y sexualidad, siendo la tónica general, la demanda de más formación para poder asesorar a sus hermanos, ya que es una realidad que no se puede negar.
