Las vacaciones aumentan las posibilidades y recursos de diversión, descanso y esparcimiento. En el caso de las personas con discapacidad intelectual, la convivencia en ambientes distendidos potencia una mayor autonomía personal y las relaciones sociales. Además el hecho de viajar y conocer otros lugares, facilita nuevas experiencias que contribuyen al desarrollo personal.
Desde el año 1993, FEAPS, viene desarrollando programas de vacaciones financiados con subvenciones del IMSERSO, con el objetivo de facilitar su acceso a los recursos de ocio y con el fin último de mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual y de sus familias.
En el Programa de Vacaciones y Turismo de Naturaleza FEAPS/IMSERSO 2010/2011, que se desarrolla en todo el territorio español, los usuarios han sido 7.602 personas: 5.577 con discapacidad intelectual con distintas necesidades de apoyo y 2.025 monitores.
Hablar de los beneficios que aportan actividades de ocio, como las vacaciones, a las personas con discapacidad intelectual, remite obligadamente a pensar en los beneficios que el ocio aporta a cualquier persona, tenga o no discapacidad. En la vida de las personas con discapacidad intelectual el ocio debe ser un espacio enfocado a su desarrollo personal y a su integración en el entorno social, ya que es en ese medio donde cada persona encuentra todas las posibilidades de diversión ofrecidas a todos los ciudadanos.
