Castilla y León impulsará la figura del asistente personal

FEAPS participó en una mesa redonda de la jornada con la intervención de Flora Hernández de Asprodes
Más de siete años con sus más y sus menos han hecho realidad un catálogo de ayudas para amparar el día a día de las personas con discapacidad o envejecimiento que precisan cuidados. La tan discutida y recientemente reformada y recortada normativa de derechos y prestaciones ha cumplido con parte de su largo nombre y, sobre todo, con su más extendida, por acortada, denominación como es la de «Ley de Dependencia». Sin embargo, la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia no parece haber encontrado acomodo para el primer objetivo que recoge su título, el de impulsar la independencia, la gestión por parte de la propia persona dependiente de su vida y de su tiempo para ocio, estudios, trabajo o incluso papeleo.
La de superar el obsoleto concepto de los cuidados domésticos de limpieza, compra, comida y aseo del beneficiario para facilitarle un recurso mucho más completo que facilite su verdadera inserción laboral, formativa y social.
Eso es el asistente personal. Una figura que, al promocionar la vida activa, retrasaría el agravamiento (información completa)