Hoy se ha celebrado en Valladolid el monográfico Calidad FEAPS. Miradas desde la experiencia con 50 asistentes (personas con discapacidad intelectual, familiares y profesionales) de 16 entidades de la región. La jornada ha comenzado con un reconocimiento a Aspar La Besana por ser la primera entidad de la región en certificarse en uno de los niveles de Calidad FEAPS. “Nos ha servido para conocer mejor lo que hacemos y, sobretodo, para que quede por escrito” afirma su presidenta, Marcelina Ledesma en el momento de recibir el certificado de manos de Jesús Mazariegos, gerente de FEAPS Castilla y León quién destacó que “apostar por la calidad no implica inversiones económicas, ni la contratación de una empresa externa, sino trabajar en equipo con rigor y autocrítica”.
A lo largo de la mañana se hizo repaso por lo diferentes ejes del modelo a cargo de Francisco Fernández de Pauta (FEAPS Madrid), Emilio Miñambres de Asprodes y Natividad de la Red del Comité de Ética de FEAPS quienes “desgranaron” el modelo de trabajo en el área de Calidad de Vida, de Gestión y de Ética.
La parte más práctica y enriquecedora para todos los asistentes fueron mesas de redondas de profesionales, personas con discapacidad intelectual y familiares que contaron su experiencia como miembros del equipo de autoevaluación. Los profesionales, Pilar Ramos de Fundación San Cebrián, y Marta Fernández de Asprona León destacaron que “la participación de las familias y de las personas con discapacidad junto a los profesionales en el equipo multidisciplinar es los más significativo, así como la búsqueda de un consenso entre todos los puntos de vista para llegar a una evaluación única”.
Por su parte, las personas con discapacidad intelectual, Manuel López, del Centro San Juan de Dios, y Camino Acebes, del Centro Padre Zegri, destacaron que “había muchos tecnicismos y un vocabulario que no entendíamos, pero los profesionales hicieron una fichas para que nos resultase más fácil”. Este mensaje fue compartido también por las familiares de Aspar La Besana, Marcelina Ledesma y Yolanda Hernández, quienes también comentaron a los asistentes “que lo más difícil fue hacer crítica, aunque sea constructiva. No estamos acostumbrados para no herir a nadie, pero al final es la vía para mejorar”.
